lunes, 20 de septiembre de 2010
Sí, estas cosas pasan.
¿Quieres que te cuente algo?
Ayer me estaban contando que hay algo suelto en el ambiente, algo a lo que llaman AMOR.
Yo pienso que es como una enfermedad; Te da quebraderos de cabeza, te hace ilusionarte, tiene sus más y sus menos y aveces, en casos extremos, logra matar.
¿Que cómo lo sé?
Porque yo tengo esa maldita (o bajo mi punto de vista) bendita enfermedad.
Es raro, siento los nervios a flor de piel tan solo con saber que le voy a ver. Intento parecer serena, pero es tan difícil...
Se me acelera el corazón a 900000 por hora cada vez que me lanza esa sonrisa tan envolvente, y esa mirada tan dulce...
¿Entiendes ahora lo que decía?
Esa era la parte en la que te ilusionas. Luego me paso el día pensando en él, es que veo su nombre reflejado en cualquier lado, que coraje...
¿Por qué mis neuronas no son capaces de olvidarle?
Fíjate. He ahí los quebraderos de cabeza.
Aveces siento que no soy la única que se pone nerviosa al sentir el roce de su piel junto a la mía... Yo no sé el, pero yo siento que me falta el aire cada vez que sus labios y los míos se unen en un dulce y perfecto momento que deseo, no se acabe nunca.
Siento tantas sensaciones juntas cuando acaricia con sus manos mi cuerpo y se va deslizando por mis curvas como si de una delicada nube se tratase...
¿Y sabes que te digo?
Que moriría abrazada en tus brazos si de mi elección dependiera... Aunque sinceramente optaría por vivir una eternidad contigo y tener mas de uno de esos abrazos.
Pero bueno, ¡fuera romanticismos!
Esto debería ser un sentimiento mutuo para que fuese tan bonito, y yo se que no es así.
Sé que yo para el solo soy un amor pasajero.
Es triste para mi esta situación, pero es la realidad.
Yo le quiero y quiero que me quiera.
No pido tanto al fin y al cabo.
¿Tan mala o egoísta soy?
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