Solo siento.
Hoy es mi día. Me desperté con una sonrisa de oreja a oreja. Me paré y miré los ojos de mi madre mientras tomábamos juntas un café en el desayuno, me miraba con alegría y me contaba recuerdos de cuando era pequeñita.
Ella se reía a carcajada limpia y yo sonreía porque era feliz.
El resto del día decidí pasarlo con mi familia, amigos y mi perro.
Hasta mi perro, sí. El también se veía feliz... Juraría que me sonrió si no supiera que tengo algo de cordura.
El sol brillaba como si nunca más pudiese volver a hacerlo y yo, yo me dejaba embobar por su resplandor reflejado en la mirada, radiante de alegría, de mi prima.
Ella es pequeñita, bueno, no levanta 5 palmos del suelo.
Le encanta que la lleve a jugar conmigo en la arena blanca como la nieve que hay en la playa, ella juega con su palita y su cubo en la arena y yo, me siento afortunada de verla tan contenta cada día.
Ella es pequeñita, bueno, no levanta 5 palmos del suelo.
Le encanta que la lleve a jugar conmigo en la arena blanca como la nieve que hay en la playa, ella juega con su palita y su cubo en la arena y yo, me siento afortunada de verla tan contenta cada día.
Tiene una sonrisa tan ingenua... Creo que para ella todo lo malo pasa desapercibido, y mientras, yo soy inmensamente feliz dejándome llevar por esos pequeños momentos tan bonitos.
¿Y solo esto es tu gran día? Sí, es que es TAN perfecto, porque creo que pocas veces la gente sabe vivir cada momento como el último y yo hoy he aprendido a apreciar cada detalle, cada mirada, cada sonrisa que me ha hecho felíz...
¿Y sabes qué? Puedo decir que hoy he sentido cada uno de esos momentos, los he podido palpar como si mañana se acabase el mundo.
Y eso, eso es mi perfecta felicidad.
Me siento afortunada, es más me permito el lujo de darte un consejo: Vive la vida que son tres días y vamos por el segundo así que dedícale una sonrisa al mundo.
Y eso, eso es mi perfecta felicidad.
Me siento afortunada, es más me permito el lujo de darte un consejo: Vive la vida que son tres días y vamos por el segundo así que dedícale una sonrisa al mundo.

Muchas veces no sabemos apreciar lo que tenemos y es grato poder despertarte una mañana y aprovecharlo todo, sentir que quizas mañana se acabe todo pero que, por lo menos, has podido aprovechar un pedacito de tu vida para sentirte realmente feliz.
ResponderEliminarEspero que te puedas sentir así más de una vez y que todos los pequeños detalles logren emocionarte como si de un regalo de cumpleaños se tratase.
A veces las cosas más insignificantes son a las que les das más importancia, no?
Genial el blog, Cory (: